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20Sep2017

Cómo eliminar la alimentación nocturna (para bebés mayores de 4 meses de edad)

¿Cuándo se debe alimentar de noche a los bebés?

Desde su nacimiento hasta los 2 meses de edad, la mayoría de los bebés se despiertan dos veces por noche para que los alimenten. Entre los 2 y 3 meses de edad, la mayoría de los bebés necesitan alimentarse una vez en el medio de la noche. Cuando tienen ya 4 meses de edad, la mayoría de los bebés alimentados a biberón ya duermen más de 7 horas sin necesidad de comida. La mayoría de los bebés amamantados pueden dormir toda la noche cuando tienen 5 meses de edad. A esta edad, los niños normales no necesitan calorías por la noche para mantenerse sanos.

 

¿Por qué se despierta mi bebé de noche para comer?

Algunas razones, entre otras, por las que los bebés mayores de 4 meses se despiertan de noche para comer son:

  • Amamantar o darle el biberón al bebé hasta que se duerma.

Si el último recuerdo del bebé antes de dormirse es del biberón o el seno de la madre, éstos se convertirán en una mascota. El niño no aprenderá a consolarse o dormirse solo sin el biberón o el seno de su madre. Por lo tanto, cuando el bebé se despierte normalmente de noche, habrá formado el hábito de no dormirse hasta que lo alimenten. Si se lleva al niño a la cama de sus padres para comer, el problema se agrava.

  • Dejar un biberón en la cama. Periódicamente por la noche el bebé chupará el biberón.

Cuando se vacíe, se despertará por completo y empezará a llorar para que se lo vuelvan a llenar. Si deja el biberón en la cuna, a menos que tenga sólo agua, se pueden producir muchas caries en los dientes.

  • Alimentación frecuente durante el día.

Algunas madres interpretan equivocadamente el concepto de “alimentación a demanda” y creen que hay que dar de comer al bebé cada vez que llora. Esta equivocación puede resultar en que el bebé coma cada 30 a 60 minutos. El bebé se acostumbrará a comer pequeñas porciones frecuentemente en vez de esperar por lo menos 2 horas entre comidas al nacer y por lo menos 4 horas entre comidas a partir de los 4 meses de edad. Cuando se forma el hábito de alimentarse cada hora, se dice que el bebé está “picando”. Este problema ocurre con más frecuencia en bebés que amamantan si se usan los senos como si fueran un chupete. La dependencia del biberón crea el hábito en el bebé de llevarlo a todas partes durante el día. Además, si le da mucho líquido al bebé de noche, se despertará con más frecuencia porque sus pañales están mojados.

 

¿Cuánto tiempo dura?

Si trata de seguir estas recomendaciones, el comportamiento de su hijo probablemente mejorará en 2 semanas. Cuanto mayor sea su hijo, más difícil será cambiarle sus hábitos. Los niños de más de 1 año de edad se resistirán a dormir aunque estén cansados. Protestarán vigorosamente cualquier cambio y llorarán por horas. Sin embargo, si no toma estos pasos, su hijo no comenzará a dormir toda la noche hasta que tenga 3 ó 4 años de edad, cuando el nivel de actividades diarias finalmente lo deje exhausto.

 

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Si su bebé tiene más de 4 meses de edad y se despierta llorando una o más veces por noche para comer, pruebe las siguientes sugerencias.

  • Prolongue gradualmente el tiempo entre comidas durante el día a 3 ó 4 horas.

No podrá prolongar el tiempo entre comidas de noche si pasa poco tiempo entre comidas durante el día. Si un bebé se acostumbró a comer frecuentemente durante el día, se mostrará hambriento también de noche. Éste es un problema que le ocurre a las madres que no pueden separar el acto de alzar al bebé del acto de amamantarlo. Por cada vez que amamante a su bebé, debería tomarlo en brazos para acariciarle 4 ó 5 veces sin darle de comer. Gradualmente vaya demorando las horas de amamantar hasta que sean más normales para la edad de su bebé. Si actualmente está alimentando a su bebé cada hora, aumente el tiempo entre comidas a 1 hora y media. Cuando su bebé acepte el nuevo horario de alimentación, aumente el lapso a 2 horas entre comidas. Cuando el bebé llore, acarícielo o déle un chupete. Cuando el bebé se alimenta con fórmula, su objetivo es darle 4 mamilas por día cuando el bebé tenga 4 meses de edad. La mayoría de los bebés que amamantan necesitan 5 comidas por día hasta que tienen 6 meses de edad, cuando se les va agregando comidas sólidas en la dieta. Si su hijo tiene más de 6 meses de edad comience a darle de comer con un vasito. Despierte al bebé para alimentarlo por última vez entre las 9 y 10 de la noche. Esto será necesario hasta que tenga por lo menos 8 meses, si quiere que duerma hasta las 6 de la mañana del día siguiente.

  • A la hora de la siesta o de irse a dormir, coloque a su bebé en la cuna cuando tenga sueño pero esté todavía despierto.

Cuando vea que su bebé empieza a demostrar que tiene sueño, acuéstelo en la cuna. Si su bebé está muy molesto, hágalo mecer hasta que se calme o esté casi dormido, pero pare antes de que se duerma por completo. Si su bebé se duerme mientras está amamantando o chupando la mamila, lo mejor es despertarlo. Para ayudar a que el bebé no asocie la comida con la hora de irse a dormir, pruebe darle de comer 1 hora antes de la siesta o de la hora de irse a dormir. El último recuerdo de su bebé al estar despierto debe ser su cuna y el colchón, no el biberón o el seno de la madre. Tiene que aprender a dormirse solo. Su bebé tiene que aprender esta técnica para poder volver a dormirse cuando se despierte naturalmente de noche.

  • Si su bebé llora a la hora de la siesta o de irse a dormir, vaya a ver cómo está cada 5 a 15 minutos.

Visítelo antes de que se enoje demasiado. En el caso de bebés menores de 1 año, o muy sensibles, es posible que tenga que ir a ver cómo están cada 5 minutos. Gradualmente vaya prolongando los intervalos de visita. Haga visitas breves y aburridas pero que brinden respaldo. No se quede en el cuarto del bebé más de 1 minuto. No encienda las luces. Actúe como si usted tuviera sueño. Susurre, “Shh, están todos durmiendo”. No lo saque a su bebé de la cuna. No lo alimente, mece ni juegue con su bebé, ni tampoco lo lleve a su cama. Si el contacto es breve, no le proporcionará una recompensa suficiente como para querer seguir comportándose de esa manera. Una vez que haya puesto al bebé en la cuna, déjelo allí.

  • Cuando el bebé llore en el medio de la noche, álcelo brevemente hasta que se vuelva a dormir.

Hasta que su bebé aprenda a dormirse solo a la hora de la siesta o de irse a dormir, cuando se despierte en el medio de la noche trate de que la situación sea lo más fácil posible. Si no protesta por más de 5 ó 10 minutos, responda de la misma manera que lo hizo a la hora de irse a dormir. En caso contrario, sáquelo de la cuna y álcelo hasta que se vuelva a dormir. No obstante, no encienda las luces ni lo saque de su cuarto. Trate de no hablarle demasiado. Con frecuencia es mejor que vaya el padre y no la madre.
Después de haberle dado su última comida a las 9 ó 10 de la noche, alimente a su bebé una sola vez durante la noche. Aliméntelo de noche solamente si han pasado 4 horas o más desde la última vez que comió. Haga que la comida sea aburrida y breve (no más de 20 minutos). Pare antes de que el bebé se duerma, y déjelo en sus brazos.

  • Deje de darle el biberón en la cama a su bebé.

Si alimenta a su bebé a la hora de irse a dormir, no deje que sostenga el biberón. Además, aliméntelo en un cuarto distinto que su dormitorio. Trate de separar la hora de comer de la hora de ir a la cama. Si su bebé tiene que chupar algo para poder dormirse, ofrézcale un chupete o ayúdele a que encuentre su pulgar.

  • Ayude a su hijo a encontrar una mascota.

Una mascota, u objeto transitorio de seguridad, puede ayudar a su bebé a dormirse. Le brinda consuelo y le puede ayudar a separarse de usted. Un osito, una muñeca u otro juguete blando, o también una cobija, pueden servir de mascota. A veces un bebé acepta más fácilmente a un osito cuando lleva puesta una prenda de su madre. Cuando mece o le haga cariños a su bebé durante el día, coloque siempre la mascota junto a él. También haga que forme parte de su historia o cuento habitual a la hora de irse a dormir. Colóquelo en la cuna junto a su bebé. Con el tiempo el bebé comenzará a tomar y acariciar su mascota a la hora de dormir de la misma manera que usted hacía con él.

  • Más adelante, deje de alimentarlo de noche.

Abandone la comida nocturna solamente después que las comidas durante el día estén separadas por más de 3 horas Y ADEMAS su bebé se pueda dormir solo sin alimentarlo o mecerlo. Después vaya dejando de alimentarlo de noche durante un periodo de 2 semanas. Reduzca gradualmente la cantidad de alimentos que su bebé coma de noche. Reduzca la cantidad de leche de fórmula del biberón por 1 onza cada 2 ó 3 noches. Amamante a su bebé de un solo lado y reduzca el tiempo por 2 minutos cada 2 ó 3 noches. Después de 1 ó 2 semanas su bebé ya no deseará comer de noche y podrá volver a dormirse sin alzarlo o mecerlo.

  • Otros consejos útiles para resolver problemas de sueño:
    • Mude la cuna a otro cuarto. Si la cuna está en su dormitorio, múdela a otro cuarto. Si esto es imposible, cubra uno de los costados de la cuna con una cobija para que el bebé no lo pueda ver cuando esté despierto.
    • Evite que el bebé duerma siestas muy largas durante el día. Si su bebé ha dormido la siesta por más de 2 horas, despiértelo. Si tiene la costumbre de dormir 3 siestas por día, trate de cambiarle el hábito a 2 siestas por día.
    • Nunca cambie los pañales por la noche sólo porque estén mojados. Sólo cambie los pañales si están sucios con heces o si el bebé tiene mucho sarpullido. Si tiene que cambiarle el pañal, use la menor cantidad de luz posible (por ejemplo, una linterna), hágalo rápidamente y no entretenga al bebé.
    • Si su hijo se para en la cuna a la hora de irse a dormir, lo puede dejar en esa posición. Trate de que se calme y se acueste. Si se resiste o se vuelve a parar, déjelo así. Sabrá acostarse sin su ayuda. Si le sigue diciendo que se acueste, se puede llegar a convertir en un juego.
  • Mantenga un diario de sueño.

Anote en un cuaderno las horas que su bebé está despierto y dormido. Lleve el cuaderno al consultorio durante su visita al profesional médico.

 

¿Cuándo debo llamar al profesional médico de mi hijo?Llame durante el horario de consultorio si:

  • Su hijo no está aumentando de peso lo suficiente.
  • Cree que el bebé llora por un motivo físico.
  • Su hijo actúa como si tuviera miedo.
  • Alguna persona de la familia no puede tolerar el llanto.
  • Las recomendaciones dadas aquí no mejoran los hábitos de sueño de su hijo en un plazo de 2 semanas.
  • Tiene alguna otra pregunta o preocupación.

20Sep2017

La bronquiolitis y su bebé: Recomendaciones para los padres

Las enfermedades respiratorias causadas por virus están entre los problemas de salud más comunes en la infancia. El resfriado común es la que vemos con más frecuencia. La bronquiolitis es otra. Sus síntomas pueden asustar a los padres así como a los niños. Este folleto explica qué es la bronquiolitis, así como sus causas, síntomas y tratamientos.

¿Qué es la bronquiolitis?
La bronquiolitis es una infección de los pequeños conductos respiratorios (bronquiolos) en los pulmones. Es más común en los bebés. La bronquiolitis a veces se confunde con la bronquitis, que es una infección de las vías respiratorias más grandes y más centrales.

La bronquiolitis casi siempre la causa un virus. La infección hace que los pequeños conductos en los pulmones se inflamen. Esto obstruye el flujo de aire por los pulmones y le dificulta la respiración al bebé. Entre los meses de octubre a marzo, la bronquiolitis a menudo se debe a una infección del virus respiratorio sincitial (RSV, por sus siglas en inglés). Durante los demás meses del año, la causa de la enfermedad generalmente son otros virus.

A la mayoría de los adultos y a muchos niños con infecciones de RSV sólo les da un resfriado. En los bebés es más probable que la infección se convierta en bronquiolitis. Esto es porque sus vías respiratorias son más pequeñas y se obstruyen más fácilmente. A los bebés que les da bronquiolitis se les puede desarrollar asma más adelante. Es posible que la infección de RSV sea el primer factor que provoque el asma. El RSV se contagia por medio del contacto con la mucosidad o la saliva de una persona infectada. A menudo se propaga a través de la familia, los centros de cuidado infantil y las salas de los hospitales. Lavarse bien las manos puede ayudar a prevenir la transmisión de esta infección.

Señales y síntomas

Un bebé que contrae bronquiolitis a menudo empieza con síntomas de resfriado, tales como nariz mocosa, tos leve, y fiebre. Después de uno o dos días la tos puede empeorar. Empezará a respirar más rápidamente. Las siguientes señales pueden significar que está teniendo dificultad para respirar:

  • Puede ensanchar los orificios de la nariz y contraer los músculos debajo de las costillas en un esfuerzo por hacer llegar más aire a los pulmones
  • Cuando respira puede gruñir y contraer los músculos del estómago
  • Hará un sonido agudo como un silbido cada vez que exhala
  • Es posible que no pueda ingerir líquidos bien, porque está haciendo tanto esfuerzo para respirar que tiene dificultades para chupar y deglutir
  • Si se le dificulta demasiado respirar, usted podría notarle un color azulado alrededor de los labios y la punta de los dedos. Esto indica que las vías respiratorias están tan obstruidas que no le está llegando suficiente oxígeno a la sangre

Si su bebé presenta alguno de estos síntomas de que tiene dificultad para respirar, o si la fiebre le dura más de 24 horas (o sencillamente si hay fiebre en un bebé de menos de 3 meses), llame al pediatra.
También llame al pediatra si el bebé presenta cualquiera de los siguientes síntomas de deshidratación:

  • Ingerir menos de la cantidad normal de líquidos
  • Tener la boca seca
  • Llorar sin lágrimas
  • Orinar con menos frecuencia de lo normal

Si usted piensa que su niño tiene bronquiolitis y sufre de alguna de las siguientes condiciones, llame al pediatra.

  • Fibrosis quística
  • Trastorno congénito del corazón
  • Displasia broncopulmonar (esto les ocurre a algunos bebés que han estado conectados a un respirador cuando recién nacidos)
  • Trastorno de inmunodeficiencia (como el SIDA)
  • Transplante de órganos
  • Un cáncer para el cual se le esté dando quimioterapia

Tratamiento en la casa

No hay ninguna medicina que se pueda usar para tratar en casa las infecciones de RSV. Los antibióticos, que se usan para combatir las bacterias, no son eficaces para la bronquiolitis porque casi siempre es causada por un virus. Sin embargo, usted puede aliviarle los síntomas del resfriado. Intente las siguientes sugerencias:

Para aliviar la congestión nasal y la fiebre:

  • Diluya la mucosidad nasal usando una solución salina de baja concentración en gotas para la nariz que le recomiende el pediatra. Nunca use las gotas para la nariz que se compran sin receta y que contienen medicina. Use solamente gotas de solución salina.
  • Despeje la nariz de su bebé con una perita de succión. Oprima el bulbo de la perita primero. Con cuidado coloque la punta de goma en un orificio nasal, y lentamente vaya soltando el bulbo. Esta ligera succión extraerá la mucosidad que está bloqueando la nariz. Esto funciona mejor cuando el bebé tiene menos de 6 meses.
  • Coloque un humedecedor de vapor fresco (vaporizador) en la habitación de su bebé. Póngalo cerca del bebé. Limpie y seque el humedecedor todos los días para evitar que la bacteria o los mohos se propaguen. No use vaporizadores de agua caliente porque pueden causar quemaduras serias.
  • Si el bebé tiene fiebre, déle acetaminofén. (Cerciórese de usar la dosis recomendada para la edad de su bebé.) No le dé aspirina al niño. Se ha descubierto una relación entre la aspirina y el síndrome de Reye, una enfermedad que afecta el hígado y el cerebro. Nunca le dé ninguna otra clase de medicina para el resfriado sin antes consultar con el pediatra.

Para evitar la deshidratación:

  • Asegúrese de que el bebé tome mucho líquido para que no se deshidrate. Es posible que el niño prefiera líquidos claros en lugar de leche o fórmula. Puede comer más lentamente que de costumbre y es posible que no tolere alimentos sólidos porque tiene dificultad para respirar.

Tratamiento professional
Si el bebé está teniendo dificultades de leves a moderadas para respirar, el pediatra podría probar una medicina que abre las vías respiratorias, la cual parece ayudar a algunos niños.
Algunos niños con bronquiolitis tienen que ser hospitalizados, ya sea por las dificultades respiratorias o por deshidratación. El pediatra tratará los problemas respiratorios de su bebé con oxígeno y medicamentos. La deshidratación se tratará con una dieta líquida especial o con fluídos administrados por vía intravenosa (directamente en el torrente sanguíneo).
A veces los pediatras usan una medicina llamada Ribavirin o Respigam para tratar las infecciones de RSV en un bebé que padece una enfermedad pulmonar seria. Esta medicina casi nunca es necesaria si el niño es normal y saludable.
Muy raras veces si un bebé no responde a ninguno de estos tratamientos, puede ser necesario conectarlo a una máquina para respirar (respirador). Generalmente esto es solamente una medida temporal para ayudarlo hasta que su cuerpo pueda vencer la infección.

La prevención

La mejor manera de proteger a su bebé contra la bronquiolitis es mantenerlo alejado de los virus que causan la enfermedad. Siempre que sea posible, evite el contacto con niños o adultos que tengan resfriados. Si su bebé está en un centro de cuidado infantil donde otros niños pudieran tener RSV, asegúrese de que las personas que lo cuidan se laven las manos muy bien y con frecuencia.
Cuando su bebé está resfriado, necesita más atención para detectar los primeros síntomas de bronquiolitis o de cualquier otra infección seria. Llame a su pediatra si cree que su bebé pudiera tener alguno de estos problemas.

Adaptado de El cuidado de su hijo pequeño: Desde que nace hasta los cinco años