Category "Enfermedades comunes"

20Sep2017

CATARRO

Es una infección aguda de las vías respiratorias altas (nariz, ojos y garganta) que pueden presentar los niños en cualquier época del año pero especialmente en invierno y en primavera. Es la enfermedad más frecuente en los niños y una de las principales causas de absentismo escolar. Es muy contagiosa, capaz de pasar de un niño a otro con una gran facilidad. Los niños de 1 a 6 años presentan de seis a ocho catarros al año y esta frecuencia es mucho más alta en los niños que acuden a guardería. La inmensa mayoría de las veces se produce por un virus. Hay más de 150 ó 200 virus que pueden causar el resfriado. Los virus presentes en las secreciones nasales pasan a otros niños fundamentalmente a través de los estornudos, la tos o de la saliva que permanece en los objetos que los niños pequeños se llevan a la boca. El periodo de contagio se inicia 48 horas antes de que comience la sintomatología y la duración de la enfermedad suele ser de 7 a 10 días. Dependen de la edad del niño son los síntomas que presenta. Los bebés menores de 3 meses, presentan dificultades para la alimentación y para conciliar el sueño debido a la obstrucción nasal. Los niños entre 3 meses y 3 años habitualmente tienen fiebre, irritabilidad y estornudos. A las pocas horas se asocian mocos, obstrucción nasal y tos. La tos puede impedir que coman o duerman bien. Más raramente tienen problemas intestinales (vómitos o diarrea). Los niños mayores de 3 años presentan irritación y obstrucción nasal, dolor de garganta, tos, lagrimeo e irritación ocular, y en ocasiones algo de fiebre y malestar general. No existe un tratamiento específico para el catarro. De hecho los médicos dicen que un catarro con medicamentos dura siete días y sin medicamentos una semana. Solamente se puede actuar mejorando los síntomas. Para la obstrucción nasal se recomienda lavados nasales con suero fisiológico y para la fiebre, antitérmicos. Es aconsejable beber muchos líquidos e ingerir una dieta blanda. Al ser una enfermedad producida por virus, tampoco están indicados los antibióticos. Es aconsejable que el niño se quede en casa durante unos días para que no contagie a los compañeros de guardería y de colegio, pero también para evitar posibles complicaciones (otitis, neumonías). Es normal que: El niño se encuentre decaído sobre todo si tiene fiebre. Presente varios catarros durante el invierno sobre todo el primer año que acude a la Guardería o al Colegio. Se debe acudir a emergencia o al pediatra si: La fiebre no le cede con el antitérmico o le dura más de 3-4 días. Se asocia dificultad respiratoria. Le supura el oído.


20Sep2017

CONJUNTIVITIS

Es la inflamación de la conjuntiva, que es la membrana transparente que recubre el blanco de los ojos y el interior de los párpados. Pueden ser de causa infecciosa, bacteriana o viral, alérgica (polen, epitelio de animales, ácaros del polvo…), irritativas (sol, cloro de las piscinas…). En los bebés puede deberse a una obstrucción del conducto lacrimal, un canal que se encuentra en el ángulo interno del ojo y que comunica la conjuntiva ocular con las fosas nasales. Los principales síntomas son que las conjuntivas están enrojecidas (el típico ojo rojo), irritadas, y con sensación de cuerpo extraño. Las conjuntivitis de causa bacteriana, al menos inicialmente, afectan a un solo ojo que tendrá una secreción purulenta y el párpado estará “pegajoso” y legañoso. En el caso de (las conjuntivitis alérgicas) es típico el picor y el lagrimeo intensos. El pediatra puede diagnosticar con una simple inspección del ojo, el tipo de conjuntivitis. Cuando lo crea necesario, remitirá el niño al oftalmólogo. Hasta que el niño sea visto por el pediatra, es recomendable limpiar las secreciones oculares con gotas de suero fisiológico. El pediatra nos indicará el colirio más adecuado según la causa que haya provocado la conjuntivitis. Cuando existe una obstrucción del conducto lacrimal, el pediatra enseñará a la madre a en el ángulo interno del ojo para ayudar a desobstruir el conducto. Si esta medida no fuera suficiente, recurrirá a la ayuda del oftalmólogo.


20Sep2017

Acetona

Es una sustancia que se produce en el organismo cuando las grasas se queman de forma incompleta. En los niños que tienen fiebre o vomitan es muy común el olor a acetona, parecido al de las manzanas. Su causa principal es por el ayuno o a una aceleración del metabolismo cuando el niño tiene fiebre. En sí mismo se trata de un síntoma que carece de importancia. Para tratarlo se debe tener en cuenta que bajo ninguna circunstancia hay que administrarle al niño agua con bicarbonato, que es una costumbre muy común. Es necesario bajarle la fiebre y tratar los vómitos, en cuanto estos síntomas mejoren, desaparecerá la acetona. Las madres no deben alarmarse si el niño presenta acetona en la orina al levantarse, ya que esto sucede porque el niño ha pasado toda la noche sin comer.


20Sep2017

AEROFAGIA

Es una ingesta de aire durante la comida que provoca eructos, gases y dolor abdominal. Es propia de bebés que comen con ansias o de los cólicos del lactante a consecuencia del llanto. Para ayudar a los niños a eliminar el aire ingerido es útil darles golpecitos suaves en la espalda y, en caso de llanto por dolor abdominal, masajes en la barriga manteniéndolos en la posición de sentados. Existe medicación que reduce la producción de gases por bacterias a nivel intestinal, pero la eficacia de los mismos en los niños es dudosa. El tratamiento más eficaz es prevenir la ingesta de aire mediante una buena técnica de alimentación, por ejemplo no más de 10 minutos en cada pecho, colocar al bebe durante la toma en vertical ligeramente inclinado hacia atrás y hacia la izquierda, dar una expulsión correcta de los eructos, etc.


20Sep2017

BLEFARITIS

Es una inflamación de los bordes de los párpados. Aparecen enrojecidos, escamosos e inflamados. Se pueden encontrar costras de pus seco en las pestañas del niño, principalmente en la primera hora del día. No existe gravedad en esta enfermedad y se debe consultar al médico si los ojos del niño aparecen pegajosos o si el estado no desaparece en una semana. El mejor tratamiento es por la mañana y por la noche humedecer un trozo de algodón en una solución hecha con agua hervida y tibis, y media cucharada de sal. Se debe limpiar cada ojo (cerrado) desde la parte interior hacia la exterior. Se repite esta operación siempre cambiando el algodón. En caso de alguna infección, el médico recetará un colirio o una pomada antinflamatoria.


20Sep2017

BRONQUITIS

Es una inflamación de los bronquios, concretamente de la parte más gruesa del tramo bronquial. Durante los primeros años de la vida, en la mayoría de los casos, es de causa infecciosa, fundamentalmente vírica. Sin embargo, también puede tratarse de una alergia o aparecer como consecuencia de la inhalación de determinados productos químicos, de la contaminación atmosférica o del humo del tabaco. Si el niño de forma repentina, presenta un ataque de tos, hay que sospechar en una aspiración de cuerpo extraño y hay que preguntar si tenía al alcance objetos pequeños: frutos secos o sus cáscaras y haya podido atragantarse con ellos. Estas situaciones son potencialmente graves y requieren asistencia en servicio de Urgencias. Se inicia con un catarro de vías altas, mocos y tos, al principio seca y posteriormente productiva (con “flemas”). El niño sobre todo si es pequeño, no sabe expectorar y es frecuente que se trague las flemas que posteriormente expulsa con los vómitos o con las heces (deposiciones con “moco”). Se queja que “le duele el pecho” y se encuentra cansado, con malestar general y algo de fiebre. Aunque suele mejorar rápidamente, la tos puede persistir durante una semana o más. El pediatra suele diagnosticarla con la historia clínica y la auscultación pulmonar por lo que en pocos casos será necesario realizar otro tipo de pruebas. Lo más efectivo es dar al niño muchos líquidos para ayudar a expulsar las secreciones bronquiales lo que se consigue además mediante ejercicios de fisioterapia respiratoria: cambios de postura, golpecitos rítmicos en la espalda o en el pecho, etc. Si se asocia fiebre, se administrarán antitérmicos. Los antibióticos no deben utilizarse, y menos sin consultar con el pediatra,salvo en los casos en los que se sospeche una infección bacteriana sobreañadida. Se debe acudir a urgencias o consulta a tu pediatra si: La tos se acompaña de fiebre alta y malestar general. Presenta tos de forma brusca, con o sin evidencia de atragantamiento.


20Sep2017

CARIES DENTAL

Es una enfermedad que destruye las estructuras de los dientes. Es muy frecuente en los niños, incluso en los dientes de leche. De hecho, existe un tipo de caries conocida como caries del biberón que se produce en los niños que mantienen durante mucho tiempo el biberón en la boca o que tienen la costumbre de utilizar chupetes impregnados en azúcar, miel o leche condensada. Se cree que existen tres factores esenciales para la aparición de las caries: la presencia de determinadas bacterias, la dieta y las características del propio diente. Por otra parte, el hecho de que esta enfermedad no afecte a todos los individuos por igual está condicionado por una diferente predisposición hereditaria al desarrollo de la caries. Las bacterias presentes en la superficie de los dientes fermentan los azúcares de los alimentos produciendo ácidos que atacan el esmalte protector del diente formándose la lesión inicial que es la placa dental. La caries comienza afectando a la parte más superficial del esmalte, para ir profundizando en capas y terminar afectando también a la raíz y a la destrucción total del diente. Cuando lo que está afectado es el esmalte, apenas hay síntomas. El niño se quejará cuando la caries ha afectado ya a capas más internas. El dolor aparece cuando se afecta la pulpa y se manifiesta al beber bebidas frías o calientes o sin ninguna causa aparente. Con frecuencia se inflaman las encías (enfermedades periodentales) y sangran con facilidad. La caries debe ser tratada (empastada y ocluida) en el momento en que se detecta, pero lo más importante y eficaz es su prevención. Las medidas más adecuadas para la prevención de la caries son: Prescindir del biberón de leche por la noche, y si no se consigue, evitaremos que lo mantenga en la boca, una vez que haya terminado de chupar. No untar el chupete con miel o azúcar. Higiene bucal correcta. Suplementos de flúor. Evitar alimentos que favorecen el desarrollo de caries (sacarosa). Visitas periódicas al odontopediatra. Se deberá consultar al pediatra si: Observas una caries a cualquier edad, incluso y también en la primera dentición (dientes de leche). Le duele la boca al beber o al comer. Se notan manchas oscuras o una pigmentación distinta en los dientes